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domingo, 1 de junio de 2008

Quiche de espinacas y beicon

Vaya, lo habéis adivinado, me sobraron espinacas del plato de espinacas a la crema y aprovechando la llamada de una amiga para preguntarme la receta de la quiche me entraron ganas de hacer una y aprovechar restos.

Además he de decir que la receta de quiche es la receta que más me han pedido y para la que más variantes he probado desde que tengo como hobbie la cocina. Por si Jimena, Marta o Susana no me localizan la próxima vez que la quieran hacer, y para todos los demás aquí la tenéis.

Por cierto, la receta genuina de la quiche es siempre huevos, nata y queso cuajados en el horno sobre una base de masa quebrada y añadiendo el ingrediente que cada uno prefiera. Ya me conocéis que me gusta variar y tras hacer las magdalena de queso mascarpone me animé a añadirle queso crema a la quiche, ¡fue todo un acierto!


Utensilios
1 horno precalentado a 200º
1 molde para quiche
Alubias, garbanzos, etc para hacer de contrapeso cuando se hornee a ciegas la masa
Papel de hornear (se vende junto al papel albal)

Ingredientes
1 base de masa quebrada FRESCA (mi favorita es la de Buitoni)
200 gr. de espinacas congeladas
½ terrina de queso philadelphia
½ bolsa de queso para fundir
3 huevos (de los que usaremos las 3 yemas y dos de las claras)
200 ml de nata
6 lonchas de beicon



Preparación
1. En primer lugar prepararemos la base de la quiche. Veden masa quebrada congelada, pero siempre que podáis usad la masa quebrada fresca que venden en los supermercados en la zona de los yogures, quesos y demás, no hay color.
2. Unta el molde de la quiche con un poco de mantequilla para evitar que se pegue y extiende la masa recortando los bordes. Pincha la masa con un tenedor para que pueda “respirar”.
3. Cubre con una lámina grande de papel de hornear y coloca las alubias, garbanzos o demás para hacer de peso y que la masa no suba y mantenga la forma bonita. Hornea 15 minutos a 200 grados, luego retira los “pesos” (yo llave 4 años usando las mismas alubias, no sirven para comer pero siempre las uso de contrapeso para mis masas) y hornea 5 minutos más hasta que se acabe de hacer. Reserva.
4. Mientras se hace la masa prepara el relleno. Mezcla las 3 yemas, las dos claras, la nata, y los dos quesos (el queso philadelphia y el queso rallado).
5. Por otro lado saltea 2 lonchas de beicon troceadas (sin aceite) y añade las espinacas descongeladas en el microondas a las que les habrás quitado todo el agua. Cocina con el beicon, salpimenta y añádelo a la mezcla base de la quiche.
6. Vierte la mezcla de todo en la masa de quiche horneada, decora con las restantes tiras de beicon y vuelve a meter en el horno 50 minutos. Vigila la quiche cuando lleve 30 minutos por si la tuvieras que cubrir con papel albal para evitar que se queme por arriba. Si usas molde metálico tarda un poco más en hacerse que si usas un molde de loza, en todo caso cuando se va enfriando se "asienta".
7. Sirve acompañada de una ensalada.


Nota: La quiche se debería tomar siempre templada, nunca recién salida del horno, así que no olvides dejarla reposar al meno 30 minutos antes de servir. Le darás tiempo a los sabores a mezclarse, a que se asienten las proteínas del huevo y potenciarás su sabor al máximo

Espinacas a la crema con huevo al horno

Ya empieza el buen tiempo y si lo pienso las espinacas a la crema es un plato de invierno pero aquí lleva 2 días lloviendo sin parar y admito que me apetecía algo así… sin olvidar que es my cómodo ya que puedes dejar el plato preparado con antelación a falta de meter en el horno 15 minutos antes de comer.


Utensilios
- 1 horno precalentado a 200º
- 1 fuente refractaria para horno (pyrex o similar)
- 1 sartén
- 1 cuchillo

Ingredientes (para 3 personas)
- Aceite c/n
- 500 gr Espinacas congeladas troceadas
- 1 cebolla
- 2 ajos
- 1 pastilla de caldo (tipo starlux de verduras)
- Sal y pimienta
- Nuez moscada
- 200 ml de nata
- Queso para gratinar
- 3 huevos (1 por persona)


Preparación
1.
Pica fina la cebolla y los 2 ajos y pocha en un poco de aceite. Cuando estén pochadas añade la pastilla de caldo hasta que se desasga y las espinacas troceadas congeladas.
2. Deja que las espinacas se descongelen y hagan a fuego suave. Rectifica de sal y pimienta y añade un poco de nuez moscada.
3. Las espinacas sueltan mucha agua por lo que conviene dejarlas un buen rato al fuego hasta que se evapore la mayor parte. Cuando veas que empiezan a estar algo secas añade la nata y deja reducir otros 10 minutos. Finalmente añade la mitad del queso rallado (al gusto), mezcla bien y reserva en la fuente refractaria.
4. Cuando tengas dispuestas las espinacas en la fuente haz unos pequeños huecos en los que luego meter las claras del huevo. Haz un hueco por cada huevo.
5. Separa las yemas de las claras de cada huevo.
6. Coloca las claras en los huecos de las espinacas y mete en el horno.
7. Deja cuajar las claras en el horno al menos 15 minutos. Cuando veas que la clara está totalmente cocida añade el resto del queso por encima de las espinacas pero no de las claras y las yemas encima de las claras y deja en el horno 2 minutos más para que tomen calor pero que no se cuajen.
8. Sirve muy caliente.

Nota: si no tienes problemas de peso o no te importa hacer un plato mucho más enriquecido añade todo el queso a las espinacas antes de meterlas en la fuente refractaria y en vez de queso cubre las espinacas con una mezcla de pan rallado (2/3), mantequilla y queso parmesano (1/3), te quedará como una costra crujiente riquísima.
Mi madre también lo sirve con triángulos de pan de molde frito… un pecado divino.