Muy, muy fáciles de hacer y la mar de versátiles. La próxima vez probaré a convertirlas en chupachups y a cubrilas de muchas más cosas... estad atentas.
La afortunada que se llevó este lote fue Cristina, ya me contarás qué te pareció :-)
Utensilios
- 1 cazo con agua (para el baño maría)
- 1 tenedor
- 1 robot picador (o una bolsa de congelar y un rollo de cocina)
- 1 espátula
- Papel de hornear
Ingredientes
- 1 paquete de 250 gr. de queso philadelphia
- 450 gr. de galletas OREO (normales, sin cobertura)
- 250 gr. Chocolate con leche de cobertura
- 250 gr. chocolate blanco de cobertura
Preparación
1. Tritura las galletas en el robot. Si las metes en a nevera un rato antes de triturarlas te resultará más fácil. Si no cuentas con robot de cocina siempre puedes meter las galletas en una bolsa de congelar, cerrar la bolsa y aplastarlas bien con la ayuda de un rodillo.
2. Cuando el resultado sea como una masa negra brillante, añade el queso philadelphia y mezcla hasta que no quede rastro del blanco del queso.
3. Refrigera la mezcla 1/2 hora.
4. Forma las trufas con la ayuda de una cucharita pequeña y las manos. Colócalas en una fuente lisa o plato.
5. Refrigéralas de nuevo otra 1/2 hora, los últimos 10 minutos métidas en el congelador.
6. Funde los dos chocolates por separado al baño maría. Deja los boles metidos en otros más grandes con agua caliente, así la cobertura no se te endurecerá.
7. Cubre cada trufa con cobertura y colócalas sobre papel de hornear hasta que el chocolate endurezca (en la nevera unos 15 min.).

8. Mientras el chocolate está húmedo puedes decorarlas también con fideos de colores, virutas de otro chocolate, etc.
Consejo: Yo las paso por cobertura 2 veces, el resultado es más uniforme y más bonito, ¡sobre todo para las que se hagan con chocolate blanco!