domingo, 26 de abril de 2009

Galletas Decoradas

¡Por fin vuelvo a tener un poco de tiempo! No mucho a decir verdad… entre mudanzas, viajes y familia pero lo suficiente para volver al “tajo” culinario. Tengo una ristra de cosas que subir al blog y hoy por fin he decidido ponerme las pilas. Lo primero es las pastas que hice hace un par de semanas y de las que dieron buena cuenta, Fernanda y Perico, mis compis de oficina y los niños de mis ojos (Lucía y mi ahijado Gonzalo). Las galletas están decoradas con Glasa Real, una glasa a base de clara de huevo y azúcar glas que queda durita y muy lustrosa y que permite hacer mil virguerías de decoración.
http://elrincondebeatriz.blogspot.com), que me deja fascinada con las cosas que tiene. Todo un lujo, no dejéis de visitarlo.


La receta es una variante de la de la super blogera Beatriz (

Un par de notas, esta receta pide “harina de repostería”, y sí, tiene que ser de repostería u os quedarán las galletas mucho más duras de lo debido ya que las otras harinas son mucho más ricas en gluten, no dejéis de mirar siempre el tipo de harina que compráis, las hay de todo tipo).

Yo siempre preparo con antelación la masa de las galletas, luego la divido en dos trozos y las dejo reposar envueltas en film transparente en la nevera. Así, puedes extender una mientras la otra sigue al frío, recortar las galletas y volver a meter lo que sobra al frío mientras se trabaja con el otro trozo, de esta manera siempre está fría la masa y las galletas mantendrán mejor la forma.

Finalmente, siempre meto las bandejas que voy a usar para hornear las galletas en el congelador para que estén muy frías cuando las meta al horno. Cuando se hagan galletas NUNCA se ha de calentar el horno con la bandeja dentro, si no cuando coloqué las formas de las galletas veréis que se empieza a fundir la mantequilla antes de tiempo. Cuanto más frío entre todo en el horno, mejor.






INGREDIENTES


Para las galletas:
340 gr. harina de repostería
½ cucharadita sal
225 gr. mantequilla a temperatura ambiente
225 gr. azúcar1 huevo grande (clase A)
2 cucharaditas extracto de almendras (o bien de vainilla ó 1 de vainilla y 1 de extracto de limón)




Para la glasa real:3 claras (115 gramos)
600 gr. Azúcar glas (tipo industrial, NO VALE HECHO CASERO)
1 par de gotas de limón (puesto que el crémor tártaro es tremendamente difícil de encontrar y además aporta sabor)
Tinte alimentario (preferiblemente en gel)


Utensilios:
1 horno precalentado 190º (para hornear luego a 175º)
Papel vegetal/papel de hornear
Cortapastas
Rollo de amasar
1 bol grande
1 batidora con barillas de montar
1 colador/tamiz
Tantos boles pequeños como colores se necesiten
Varias botellas de plástico para salsear (a mí me resulta mucho más cómodo que la manga pastelera)


PREPARACIÓN:


1. Tamiza la harina y la sal en un bol y reserva.


2. Bate la mantequilla hasta que esté cremosa. En este punto, añade el azúcar y continúa batiendo hasta que la mantequilla cambie de color y apenas se note si te pones un poco entre los dedos.


3. Añade el huevo y el extracto que elijas hasta que esté todo bien integrado.


4. A velocidad baja, añadir a la mezcla de mantequilla, la harina que teníamos reservada hasta que esté totalmente integrada.


5. Ahora viene la parte esencial, divide la masa en dos discos, envuélvelas en papel film y refrigéralas durante al menos dos horas.


6. Pasado este tiempo precalienta el horno (sacando las bandejas antes) a 190º. Se precalienta a 190º aunque luego se hornea a 175º, así cuando abráis el horno y baje la temperatura las galletas empezarán a cocerse a la temperatura correcta.


7. Trabajaremos con uno de los discos de cada vez. Estiraremos la masa conla ayuda de un rodillo de amasar, hasta que quede de un grosor uniforme de 0,6 cm.


8. Con un cortapastas, corta las galletas de las formas que desees.


9. Coloca las pastas sobre papel de hornear en la placa fría y mete en el horno precalentado. Baja la temperatura a 175 en cuanto metas las galletas y hornéalas durante 10-15 minutos, o hasta que estén ligeramente doradas en los bordes. (Dependiendo del tamaño de las galletas, se hornearán antes o tardarán un poco más de tiempo). ¡Las galletas se siguen cociendo cuando se sacan del horno así que no esperes a que estén totalmente tostadas!


10. Pasado este tiempo, deja las galletas reposar en la bandeja durante 5 minutos antes de transferirlas a una rejilla para que se enfríen totalmente. Y vuelta a empezar con la masa que te quede.


¡No olvides enfriar la bandeja entre cada tanda de horneado!


Para la “decoración” de las galletas


Yo utilizo siempre tinte alimentario en gel de Wilton que compro en las tiendas de productos americanos de Madrid, la diferencia con el colorante alimentario líquido es abismal ya que el líquido altera mucho la fluidez de la glasa, ya veréis que basta literalmente con una gota de líquido para pasar de una textura más “gruesa” (para delimitar) a una más líquida (para rellenar de color). Yo lo compro en Taste of America (http://www.tasteofamerica.es/) , podéis hacer la compra por teléfono o mandándoles un email. También lo encontraréis en “The american Store” (http://www.theamericanstore.es/).


Lo normal es 200 gr. De azúcar glass por cada clara, pero obviamente como el peso de la clara variará en cada caso lo mejor es verlo a ojo.


Hay que empezar batiendo a velocidad media /alta las claras de huevo hasta que empiece a blanquear bien.Luego empezaremos a añadir el azúcar glass tamizado (es importante para evitar pequeños grumos), poco a poco con una tacita, bajando con una espátula todo el azúcar que vaya quedando en las paredes del bol.


Continúa batiendo y añadiendo el azúcar poco a poco hasta conseguir una consistencia ligera (en el blog de Bea hay fotos de las distintas consistencias).


Si quisiéramos podríamos utilizar esta glasa, para galletas que tuvieran una gran superficie para decorar, pero si lo que queremos es delimitar primero las galletas con glasa banca tendremos que seguir añadiendo azúcar hasta conseguirla. Primero haríamos el contorno de la galleta con una glasa que tuviera una consistencia fuerte, y cuando se secara podríamos rellenarlo con esta glasa más ligera, y lo dejaríamos secar, para continuar decorando por encima.





Si queremos darle sabor a la glasa, le podemos poner una cucharadita de zumo de limón (colado), al gusto. No añadirlo nunca directamente a la clara de huevo, ya que el ácido del limón haría que se “cociera” el huevo. Si en vez de añadir el limón, queremos añadirle extracto, podemos hacerlo, pero teniendo cuidado de que sea incoloro, de lo contrario cambiaría el color de la glasa si la vamos a utilizar blanca (si la vamos a colorear, no es tan importante).


Recordad que cualquier gota de líquido que le añadamos a la glasa, le cambia la consistencia, así que hay que estar pendiente en este paso. Además, el añadir el limón ayudará al secado de la glasa. Después de añadirle el extracto de limón, le hemos añadido más azúcar, para conseguir una consistencia media.


Seguimos añadiendo azúcar y batiendo, para conseguir una consistencia fuerte. Es decir, que la glasa no se caiga de la varilla. Cuando consigamos la consistencia deseada, lo pasamos a un bol y lo cubrimos con papel film, de manera que esté totalmente en contacto con la glasa. Lo podemos conservar hasta 2 semanas en la nevera (si utilizamos claras pasteurizadas, de esas del Mercadona). Si lo vamos a utilizar directamente, simplemente lo cubriremos con un paño de cocina húmedo. Si lo dejamos al aire, se secará y se formará una costra dejando la glasa totalmente inutilizable.


Repartimos la glasa en tantos boles como colores necesitemos. Utilizamos colorante sólido y vamos mezclando hasta conseguir el tono que queramos. Si añadiéramos colorante líquido, empezaríamos con una consistencia muy fuerte, ya que el líquido iría cambiando la consistenciaEn este caso voy utilicé de todo, glasa blanca, amarilla, azul, verde, roja y rosa.
Con cuidado usando la grasa blanca más “gruesa” y una boquilla fina montada en una manga pastelera o una botella de plástico de esas para salsear se delimita el contorno de las galletas. Luego se deja secar la glasa unos 10 minutos y ya se puede rellenar con color.



Recordad que la consistencia de la glasa de color ha de ser algo más líquida que la de los bordes, para ajustarla basta añadir gotas de agua de 1 en 1.

Galletas decoradas (Sugar cookies)

lunes, 9 de junio de 2008

Comida sueca: ensalada de patata y ahumados y rollos con carne de reno

Está claro que este mes me ha dado por la comida extranjera, pero aprovechando una visita a IKEA la semana pasada y que me llevé de todo del supermercado que tienen hoy he hecho una comida a lo sueco. Espero que los suecos me perdonen, no he seguido ninguna receta sueca, sólamente mi intuición usando productos suecos.


*De venta en el supermercado de IKEA.


Ensalada de ahumados


Ingredientes
1 paquete de salmón ahumado*
8 patatas pequeñas (baby) para cocer
Perejil fresco picado
1 cebolla roja
1 bote de huevas de pescado
1 bote de cebolla frita* (Rostad Lök)*
Aceite, vinagre, sal y mayonesa


Preparación
1. Cuece las patatas hasta que estén tiernas y pélalas.
2. En una ensaladera prepara el aliño con el aceite, el vinagre y la sal y añade la mayonesa para dar untuosidad al aliño.
3. Añade la cebolla roja picada, el perejil, el salmón ahumado y las patatas.
4. Añade la cebolla frita y las huevas justo antes de servir.



Rollos de carne de reno con salsa de rábano picante



Ingredientes
1 paquete de carne de reno ahumada IKEA*
Canónigos
1 bote de salsa de rábano picante*
1 paquete de tortillas mexicanas


Preparación
1. Extiende un poco de salsa de rábano picante sobre una tortita. Coloca encima un par de lonchas de carne de reno y unos canónigos.
2. Dobla primero los laterales hacia dentro para "aprisionar" la comida y luego enrolla la tortita. Reserva.
3. Justo antes de comer calienta una sartén y pasa los rollitos brevemente para que se tuesten un poco.
4. Corta los rollitos al bies y ¡a disfrutar!

Sushi - Maki de salmón

Llevaba ya tiempo queriendo hacer sushi paso a paso. Tendréis que perdonarme que no hice fotos a la preparación del arroz, se me pasó. En todo caso espero que quede claro. Por desgracia no tenía lomos de atún y tuve que usar salmón ahumado así que se podría decir que al no llevar pescado crudo, este es un sushi para principiantes...



Utensilios
- 1 cazo con tapa
- 1 bol de madera o plástico, no de metal
- 1 colador fino
- 1 esterilla para sushi forrada con papel film para poder limpiarla mejor.

Ingredientes
- 2 tazas de te de arroz para sushi (buscar específicamente esta variedad en la sección de comidas exóticas del supermercado, no saldrá con otro tipo de arroz ya que no tienen la misma concentración de almidón).
- 1 trozo de alga konbu (de venta en herboristerias)
- 4 cucharadas soperas grandes de vinagre de arroz*- 2 cucharadas soperas de azúcar*- 2 cucharaditas de sal
- lomos de salmón o de atún cortado en tiras
- algas nori*
- pasta wasabi*
*De venta en grandes superficies, en la zona de productos extranjeros.

Preparación
1. Calienta el vinagre, el azúcar y la sal en un bol en el microondas hasta que el azúcar y la sal se disuelva en el vinagre completamente. No dejes que el vinagre hierba y, una vez disuelto, déjalo enfriando a temperatura ambiente.
2. Con la ayuda del colador lava el arroz en agua fría con cuidado. El lavado es muy importante y puede requerir varios enjuagues, hasta 7. Hay que lavarlo hasta que el agua salga casi sin almidón. Luego se debe dejar en remojo por unos treinta minutos.

3. En una cacerola, pon dos tazas de agua y cocina el arroz a fuego muy lento (con la cacerola) hasta que se rompa a hervir. Cuando esto ocurra, acaba la cocción en el horno a 180º (20 minutos). El arroz ha de quedar pegajoso y que se junta un poco entre sí. En todo caso leed con cuidado las instrucciones del paquete de arroz, ya que los tiempos y cantidades varían entre sub-tipos de arroz.
4. Extiende el arroz en el bol de madera (preferiblemente) para que absorba la humedad y añade la mezcla de vinagre (que se conoce como awasezu) con la ayuda de una cuchara de madera. Dejar enfriar por completo antes de usar.
5. Extiende un alga nori sobre la esterilla y encima una capa de arroz de 1 cm. de grosor, dejando libre uno de los extremos.


6. Coloca un poco de wasabi en forma de tira en el centro del alga y el arroz y encima las tiras de atún.
7. Con la ayuda de la esterilla enrolla el sushi hasta llegar a la parte que no tiene arroz. Presiona con fuerza para fijar la forma. Reserva y corta justo antes de servir. Sirve acompañado de salsa soja.

Para los que sigan teniendo dudas pueden ver un video en http://www.monkeysee.com/play/2044-how-to-make-sushi-rolls-tuna-rolls

domingo, 1 de junio de 2008

Quiche de espinacas y beicon

Vaya, lo habéis adivinado, me sobraron espinacas del plato de espinacas a la crema y aprovechando la llamada de una amiga para preguntarme la receta de la quiche me entraron ganas de hacer una y aprovechar restos.

Además he de decir que la receta de quiche es la receta que más me han pedido y para la que más variantes he probado desde que tengo como hobbie la cocina. Por si Jimena, Marta o Susana no me localizan la próxima vez que la quieran hacer, y para todos los demás aquí la tenéis.

Por cierto, la receta genuina de la quiche es siempre huevos, nata y queso cuajados en el horno sobre una base de masa quebrada y añadiendo el ingrediente que cada uno prefiera. Ya me conocéis que me gusta variar y tras hacer las magdalena de queso mascarpone me animé a añadirle queso crema a la quiche, ¡fue todo un acierto!


Utensilios
1 horno precalentado a 200º
1 molde para quiche
Alubias, garbanzos, etc para hacer de contrapeso cuando se hornee a ciegas la masa
Papel de hornear (se vende junto al papel albal)

Ingredientes
1 base de masa quebrada FRESCA (mi favorita es la de Buitoni)
200 gr. de espinacas congeladas
½ terrina de queso philadelphia
½ bolsa de queso para fundir
3 huevos (de los que usaremos las 3 yemas y dos de las claras)
200 ml de nata
6 lonchas de beicon



Preparación
1. En primer lugar prepararemos la base de la quiche. Veden masa quebrada congelada, pero siempre que podáis usad la masa quebrada fresca que venden en los supermercados en la zona de los yogures, quesos y demás, no hay color.
2. Unta el molde de la quiche con un poco de mantequilla para evitar que se pegue y extiende la masa recortando los bordes. Pincha la masa con un tenedor para que pueda “respirar”.
3. Cubre con una lámina grande de papel de hornear y coloca las alubias, garbanzos o demás para hacer de peso y que la masa no suba y mantenga la forma bonita. Hornea 15 minutos a 200 grados, luego retira los “pesos” (yo llave 4 años usando las mismas alubias, no sirven para comer pero siempre las uso de contrapeso para mis masas) y hornea 5 minutos más hasta que se acabe de hacer. Reserva.
4. Mientras se hace la masa prepara el relleno. Mezcla las 3 yemas, las dos claras, la nata, y los dos quesos (el queso philadelphia y el queso rallado).
5. Por otro lado saltea 2 lonchas de beicon troceadas (sin aceite) y añade las espinacas descongeladas en el microondas a las que les habrás quitado todo el agua. Cocina con el beicon, salpimenta y añádelo a la mezcla base de la quiche.
6. Vierte la mezcla de todo en la masa de quiche horneada, decora con las restantes tiras de beicon y vuelve a meter en el horno 50 minutos. Vigila la quiche cuando lleve 30 minutos por si la tuvieras que cubrir con papel albal para evitar que se queme por arriba. Si usas molde metálico tarda un poco más en hacerse que si usas un molde de loza, en todo caso cuando se va enfriando se "asienta".
7. Sirve acompañada de una ensalada.


Nota: La quiche se debería tomar siempre templada, nunca recién salida del horno, así que no olvides dejarla reposar al meno 30 minutos antes de servir. Le darás tiempo a los sabores a mezclarse, a que se asienten las proteínas del huevo y potenciarás su sabor al máximo

Espinacas a la crema con huevo al horno

Ya empieza el buen tiempo y si lo pienso las espinacas a la crema es un plato de invierno pero aquí lleva 2 días lloviendo sin parar y admito que me apetecía algo así… sin olvidar que es my cómodo ya que puedes dejar el plato preparado con antelación a falta de meter en el horno 15 minutos antes de comer.


Utensilios
- 1 horno precalentado a 200º
- 1 fuente refractaria para horno (pyrex o similar)
- 1 sartén
- 1 cuchillo

Ingredientes (para 3 personas)
- Aceite c/n
- 500 gr Espinacas congeladas troceadas
- 1 cebolla
- 2 ajos
- 1 pastilla de caldo (tipo starlux de verduras)
- Sal y pimienta
- Nuez moscada
- 200 ml de nata
- Queso para gratinar
- 3 huevos (1 por persona)


Preparación
1.
Pica fina la cebolla y los 2 ajos y pocha en un poco de aceite. Cuando estén pochadas añade la pastilla de caldo hasta que se desasga y las espinacas troceadas congeladas.
2. Deja que las espinacas se descongelen y hagan a fuego suave. Rectifica de sal y pimienta y añade un poco de nuez moscada.
3. Las espinacas sueltan mucha agua por lo que conviene dejarlas un buen rato al fuego hasta que se evapore la mayor parte. Cuando veas que empiezan a estar algo secas añade la nata y deja reducir otros 10 minutos. Finalmente añade la mitad del queso rallado (al gusto), mezcla bien y reserva en la fuente refractaria.
4. Cuando tengas dispuestas las espinacas en la fuente haz unos pequeños huecos en los que luego meter las claras del huevo. Haz un hueco por cada huevo.
5. Separa las yemas de las claras de cada huevo.
6. Coloca las claras en los huecos de las espinacas y mete en el horno.
7. Deja cuajar las claras en el horno al menos 15 minutos. Cuando veas que la clara está totalmente cocida añade el resto del queso por encima de las espinacas pero no de las claras y las yemas encima de las claras y deja en el horno 2 minutos más para que tomen calor pero que no se cuajen.
8. Sirve muy caliente.

Nota: si no tienes problemas de peso o no te importa hacer un plato mucho más enriquecido añade todo el queso a las espinacas antes de meterlas en la fuente refractaria y en vez de queso cubre las espinacas con una mezcla de pan rallado (2/3), mantequilla y queso parmesano (1/3), te quedará como una costra crujiente riquísima.
Mi madre también lo sirve con triángulos de pan de molde frito… un pecado divino.

domingo, 27 de abril de 2008

"Langosta" a lo pobre

Este plato tan rico y sencillo sólo tiene una pega... y es que en realidad no lleva langosta. Se hace con rape ya que antiguamente el rape era mucho más barato que la langosta, ahora el rape es casi tan prohibitivo que se ha perdido la costumbre. En todo caso, en casa de mis padres es un clásico cuando empieza el buen tiempo y aquí tenéis la receta.



Utensilios
- 1 cazo ancho, bajo y grande
- Papel albal
- Papel film transparente
- Hilo de bramante (cuerda de cocina)

Ingredientes
- 1 cola de rape limpia y dividida en dos lomos
- Pimentón picante
- Pimentón dulce
- Caldo de pescado
- Sal y pimienta
- Aceite de oliva y mahonesa

Para la guarnición:

- Patatas cocidas
- Lechugas variadas

Preparación
1. Limpia bien el rape, par que no le quede nada de la telilla que tiene de protección, han de quedarte los dos lomos limpios.
2. Ponle sal y pimienta y coloca uno de los lomos sobre el otro, la forma será similar a la de una langosta más “aplastada”.
3. Ata las dos colas de langosta con hilo de bramante y rebózalas con abundante pimentón dulce y un poco de pimentón picante.
4. Mete las colas en 2 vueltas de papel film MUY PRIETO. Yo lo envuelvo como si fuera un caramelo, lo alejo de mí y sujetando por las puntas lo arrastro hacia mí, así se aprieta al máximo. Ata las puntas con más hilo de bramante y cubre todo con papel albal.
5. Deja reposar 2 horas en la nevera para que el pimentón tiña e impregne bien el rape.
6. Pon caldo de pescado a hervir, deberá cubrir hasta la mita de lomo (no cubrirlo por completo). 7. Cuando rompa a hervir mete el paquete de rape y deja cocer 12 minutos por cada lado. Luego retira y deja enfriar
8. Ya frío córtalo y sirve sobre un lecho de patata cocina y un mezclum de verduras, con un poco de aceite de oliva o mayonesa.